Producción y asistencia alimentaria

Proponen unir las quintas y la producción de la UNLP para combatir el hambre
El Consejo Consultivo para el Desarrollo Regional analiza una iniciativa que vincule al cordón frutihortícola con la elaboración de alimentos. La planta universitaria PAIS aparece como una herramienta para avanzar en ese objetivo.
REGIÓN 28/10/2026

6Aprovechar la producción de las quintas platenses y la capacidad tecnológica de la Universidad para mejorar el acceso a los alimentos. Esa es la propuesta que comenzó a discutirse en el Consejo Consultivo para el Desarrollo Regional bajo el nombre “La Plata libre de hambre”.

 

La iniciativa fue abordada durante una reunión en la Presidencia de la Universidad Nacional de La Plata, donde Fernando Tauber presentó experiencias productivas de la institución. A partir de esa exposición, los participantes analizaron cómo articular recursos y conocimientos para dar una respuesta de alcance local.

 

Francisco Gliemmo, titular del Consejo Consultivo, consideró posible avanzar con el programa y planteó la necesidad de sostenerlo mediante políticas públicas. El esquema propone reunir a productores, organismos estatales, instituciones académicas y actores privados.

 

Por ahora, se trata de una propuesta en evaluación. No se informó un presupuesto aprobado, un calendario de implementación ni una cantidad definida de hogares destinatarios.

 

El aporte de la planta universitaria

 

La Planta de Alimentos para la Integración Social, conocida como PAIS, constituye uno de los antecedentes sobre los que se apoya la iniciativa. Funciona en el Polo Productivo Social de la UNLP, en 66 y 167, y procesa vegetales para elaborar distintas variedades de guisos deshidratados.

 

La capacidad productiva informada alcanza las 150.000 raciones diarias. Ese valor expresa el potencial de elaboración de la instalación y debe distinguirse de las cantidades efectivamente producidas y distribuidas en cada período.

 

La experiencia permite vincular la actividad hortícola con la transformación industrial de los alimentos. Para los productores, representa una posibilidad de agregar valor; para las instituciones que organizan la asistencia, ofrece productos elaborados a partir de recursos de la región.

 

La propuesta busca aprovechar esa infraestructura sin partir de cero. El desafío consiste en conectar la provisión de materias primas, el procesamiento y la distribución mediante acuerdos que puedan sostenerse en el tiempo.

Durante el encuentro del Consejo, la Universidad también planteó fortalecer el trabajo con emprendedores, pequeñas empresas y productores del cordón florifrutihortícola. Su aporte incluiría capacidades técnicas y profesionales para la planificación regional.

 

Una agenda compartida con otras instituciones

 

En una reunión diferente, Tauber conversó con el arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara, sobre las necesidades sociales de la región. La alimentación fue uno de los ejes del intercambio, junto con la vivienda y otras problemáticas.

 

El presidente de la UNLP puso a disposición la planta de alimentos deshidratados y los conocimientos universitarios para trabajar hacia una región libre de hambre. También se planteó la posibilidad de una nueva visita a PAIS para recorrer sus instalaciones y conocer su funcionamiento.

 

La conversación con el Arzobispado coincide con el objetivo discutido en el Consejo Consultivo, aunque no acredita que ambas instancias integren un mismo programa formal. Lo anunciado es la voluntad de fortalecer la cooperación entre instituciones y organizaciones de la comunidad.

 

Para convertir esas conversaciones en una respuesta sostenida será necesario definir quiénes financiarán los insumos, cómo se organizarán las entregas y qué población recibirá los alimentos.

 

La región cuenta con una base productiva y una experiencia universitaria en funcionamiento. La iniciativa apunta a reunirlas en una política alimentaria que vincule el trabajo de las quintas con las necesidades de los barrios.

 

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