Día Mundial de la diabetes: recomendaciones de especialistas

La diabetes afecta a 537 millones de personas  en el Mundo.

Los especialistas consideran que hay que «empoderarse» para hacerle frente a esta enfermedad crónica que cada año afecta a más personas.

Los médicos especialistas en diabetes consideran que es necesario que los pacientes puedan “empoderarse” con información para cuidar la salud y para prevenir complicaciones. Dicha enfermedad crónica se encuentra en aumento debido al sedentarismo y los malos hábitos alimentarios. En el mundo afecta a más de 500 millones de personas, según la Federación Internacional de la Diabetes (FID).

«La persona con diabetes convive con su enfermedad los 365 días del año y es importante que aprenda a cuidar su salud y se empodere, porque el conocimiento le sirve para tomar decisiones sobre cómo resolver las distintas problemáticas que se le presenten», señaló la médica presidenta de la Sociedad Argentina de Diabetes (SAD), Silvia Gorbán de Lapertosa, en el marco del Día Mundial que se celebrará este lunes bajo el lema «Educar para proteger el futuro».

Félix Puchulu, el médico jefe de la división de Diabetología del Hospital de Clínicas, también resaltó que «la persona puede vivir toda su vida con diabetes y tiene que acostumbrarse a hacer una vida ordenada: no saltearse comidas, hacer ejercicio físico y seleccionar el tipo y la cantidad de alimento».

Una dieta saludable y hacer ejercicio son aspectos esenciales para poder vivir con la diabetes.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus (DM) es una enfermedad crónica que ocurre cuando el cuerpo se vuelve resistente a la hormona producida por el páncreas, insulina, o no la produce de manera suficiente, lo que conduce a niveles elevados de glucosa en la sangre (hiperglucemia).

La insulina cumple la función de permitir que la glucosa ingrese a diferentes células lo que es fundamental para obtener energía.

Diferentes tipos: diabetes 1 y 2

La diabetes de tipo 1 o «insulinodependiente» de origen autoinmune, no puede prevenirse y se da en un 10% de los casos: se genera cuando el páncreas no produce la insulina necesaria para el cuerpo por lo que el paciente debe aplicarse inyecciones de insulina o utilizar una bomba de insulina.

El diabetes  1 se genera cuando el páncreas no produce la insulina necesaria para el cuerpo por lo que el paciente debe aplicarse inyecciones de insulina.

El diabetes 1 se genera cuando el páncreas no produce la insulina necesaria para el cuerpo por lo que el paciente debe aplicarse inyecciones de insulina.

Por otro lado, la diabetes tipo 2 es la más frecuente, se da en un 90% de los casos. El cuerpo puede producir insulina, pero no en las cantidades suficientes que el organismo necesita para su correcto funcionamiento. Se produce comúnmente en personas con sobrepeso, malos hábitos alimentarios y sedentarismo, y «se puede prevenir», destacaron los profesionales.

El primer tipo es más común en edades juveniles, aunque puede darse en personas adultas, y el segundo se produce principalmente después de los 40 años, «pero también están apareciendo niños/as en edad escolar con este tipo de diabetes», detalló Puchulu.

Cantidad de afectados

Según la Federación Internacional de Diabetes (FID), en el mundo hay 537 millones de personas con la enfermedad y se estima que para 2030, el número ascenderá a 643.

En la Argentina, el 12,7% de la población mayor de 18 años (alrededor de 4 millones personas), presentó glucemia elevada o diabetes; y cerca de la mitad de las personas con la enfermedad desconocen su condición, según la 4º Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) publicada en 2019.

Si bien la diabetes aún no tiene cura, se puede moderar con el tratamiento médico adecuado y hábitos saludables, que «mejoran notablemente» la calidad de vida de quienes transitan la enfermedad, coinciden los expertos.

Ante la presencia de síntomas como una sed inexpiable, la necesidad constante de orinar, insomnio, cansancio, calambres, muchas ganas de comer y a su vez una significativa disminución de peso en pocos días, hay que consultar con un médico, dado que la falta de tratamiento puede dar lugar a complicaciones asociadas como enfermedad cardiovascular, lesiones del pie, falla o insuficiencia renal, o trastornos de la vista.