Argentina se floreó ante Italia y sigue ilusionando

En el estadio de Wembley, la selección argentina derrotó a Italia 3-0 y se quedó con la Finalissima 2022, con goles de Lautaro Martínez, Ángel Di María y Paulo Dybala.

A poco más de cinco meses del inicio de la Copa del Mundo Qatar 2022, la selección argentina sigue ilusionando. Este miércoles en la Finalissima entre los campeones de América y Europa el equipo que orienta Lionel Scaloni derrotó a Italia 3-0, floreándose por momentos en el segundo tiempo. Además de quedarse con el trofeo, dejó una imagen inmejorable.

Lautaro Martínez y Ángel Di María, ambos en la etapa inicial, y Paulo Dybala, en el cierre del encuentro, le dieron el triunfo a la Albiceleste. Lo mejor se vio en el segundo tiempo en el cual, ante un rival urgido por descontar, el equipo no pasó sobresaltos y además tuvo gran cantidad de opciones para aumentar la cuenta, aunque recién lo puedo hacer en el epílogo.

El gran trabajo de Gianluigi Donnarumma evitó una goleada mayor, pero no pudo impedir que Argentina luciera y se bañara de aplausos de la buena cantidad de compatriotas que se dieron cita en el mítico estadio londinense y del resto de público que acompañó la premiación, incluso de los simpatizantes locales que estuvieron presentes en la Catedral.

Buenos trabajos de Di María, Messi y Lautaro Martínez en la faceta ofensiva y de Cristian Romero, impasable en defensa, para que el representativo nacional lograra estirar su serie invicta a 32 partidos, una marca que podrá extender el próximo domingo cuando se mida con Estonia en Pamplona.

En una etapa inicial bastante equilibrada, con mucha presión en defensa por parte de ambos equipos, que impidió que los ataques fueran desequilibrantes, el equipo de Lionel Scaloni encontró un oasis a partir de una pelota recuperada.

Hasta los 25 minutos, no había pasado mucho. Arrancó mejor Argentina, con un buen trabajo de Rodrigo de Paul que rápidamente se fue diluyendo y algún destello de Lionel Messi. Como a los 6 cuando al astro lo bajo Jorginho y dispuso de un tiro libre desde inmejorable posición para su pierna izquierda. Pero su envío dio en la barrera y la ilusión se desvaneció.

Desde los 10 Italia asumió la iniciativa, pero sin muchas ideas para quebrar la buena estructura defensiva albiceleste. Lo pudo hacer recién sobre los 20 con un pelotazo a las espaldas de Tagliafico para Federico Bernardeschi que Cuti Romero, muy sólido, sacó al córner. De ese tiro de esquina vino un cabezazo de Andrea Belotti que no trajo complicaciones par Dibu Martínez.

Sobre los 22 tuvo otra Italia, con un tiro libre desde el lanco izquierdo apenas afuera del área, por falta de Otamendi a Emerson, que Giácomo Raspadori estrelló en la barrera. Fue lo último de la Azzurra en el segmento.

Porque sobre los 27, presionaron Nicolás Tagliafico y Giovanni Lo Celso, el ex Rosario Central recuperó la pelota pasada la media cancha, se la entregó a Messi quien sacó un centro bajo desde la izquierda y le dejó la pelota servida al Toro Martínez para que decretara la apertura del marcador.

El gol asentó al equipo albiceleste que controló el juego de ahí hasta el cierre de la etapa y cuando el final estaba al caer, Lautaro Martínez recibió en mitad de cancha, se sacó de encima a su marca, corrió unos 15 metros y asistió a Di María, que, con una precisa definición, selló el 2-0 parcial.

Con la cómoda ventaja, el equipo de Lionel Scaloni le cedió la iniciativa a la Azzurra en el inicio de la parte complementaria, apostando a algún contragolpe letal.

Y casi se le da sobre los 10, no por un ataque preciso sino por un grosero error de Leonardo Bonucci, que ante la presión de Di María intentó habilitar a Gianluigi Donnarumma y de no ser por la salvada en la línea del guardavalla, hubiera anotado el tercero en contra de su arco.

Cinco minutos más tarde Donnarumma volvió a salvar, esta vez ante Di María, quien recibió un pelotazo de Otamendi y sacó un remate de zurda que dio en el pie de un defensor, se elevó y casi se le cuela al arquero del PSG que sacó al córner.

Italia intentaba, pero la que llegaba con peligro era La Scaloneta, como a los 18 cuando Messi escapó por derecha y sacó un centro hacia el otro flanco que conectó Lo Celso pero su disparo pegó en la parte exterior de la red.

Y aunque el necesitado era el seleccionado europeo, Argentina comenzó a prevalecer claramente en el desarrollo, con algunos lujos en los pies de Messi y Di María, con un notable trabajo en todas sus líneas.

El tercero tardó en llegar, pero en el último instante del encuentro, Paulo Dybala, quien había ingresado desde el banco, robó una pelota en el medio, combinó con Messi, y definió para ponerle la frutilla al postre.

Fue 3-0, aunque la diferencia debió ser mayor. Ante un equipo que no irá al Mundial por esas cosas que tiene el fútbol, pero que tiene gran jerarquía, Argentina se lució e ilusiona cada vez más de cara a la cita ecuménica que dará inicio en Qatar en poco menos de medio año.