Martín González, piloto: “La actividad de los vuelos sanitarios moviliza muchísimo”

Un equipo de ADN24 recorrió el aeródromo de La Plata y dialogó con Martín González, quien es piloto de los helicópteros y aviones encargados de realizar los vuelos sanitarios y de traslados de órganos para trasplante.

En ese marco, y consultado sobre la actividad que allí desarrollan, González, quien hace 23 años que es piloto y hace 21 que trabaja en la Dirección de Aeronáutica aseguró que “la actividad de los vuelos sanitarios es muy apasionada por nosotros los pilotos, porque es una parte de ayuda humanitaria que moviliza muchísimo”.

“Se trata de llegar a los lugares en la Provincia de Buenos Aires que pueden ser inaccesibles para una ambulancia o la rapidez de la complejidad de una persona que tiene que ser rápidamente trasladada.  Junto al Ministerio de Salud de la Provincia, nosotros desarrollamos una cobertura muy importante, rápida y eficaz para la que nos preparamos durante muchos años”, explicó.

“Hay mucho personal y muy bueno detrás de eso y que hace que sea lo eficiente que viene siendo desde hace muchos años. La actividad se desarrolla casi en todo momento. Durante las 24 horas estamos atentos a que nos llamen, no tenemos feriados. Los limitantes más importantes y únicos con un problema meteorológico o mecánico. No nos olvidemos que son máquinas”, detalló.

Prosiguiendo el diálogo con este medio, González aclaró que “no solo tenemos los vuelos sanitarios, sino que también tenemos loe vuelos Cucaiba que son los traslados de órganos. Siempre le ponemos lo mejor de nosotros, son vuelos muy importantes y ponemos lo mejor de nosotros”.

Sobre sus comienzos, afirmó que “lo mío viene de familia, yo soy tercera generación en la Dirección de Aeronáutica y segunda generación de piloto. De muy chico yo amaba eso y pese a mis hermanos que les gustaban otras cosas, siempre terminaba volando con mi papá”.

Interrogado sobre cuál fue la situación más difícil que le tocó vivir, señaló que “no podría definir una en particular, en todas ponemos el compromiso y todo lo nuestro, la profesión y ponemos el amor por esta actividad. Se pone la parte profesional y la parte humana. Muchas veces tenes que luchar con la cabeza porque hay un nene atrás y tener que volar con eso en la cabeza a veces se complica. Hay que hacer la actividad igual. Nosotros, muchas veces, somos la única esperanza de esa persona. Nos ponemos en la cabeza eso y a ejecutamos toda la operación con todo el respeto que se merece. Todo es difícil, pero hay que poner lo mejor de uno para que sea fácil para ayudar a ese bonaerense y que pueda recibir nuestra ayuda”.

Por último, remarcó que “los pilotos somos un eslabón más en la cadena, donde hay médicos, enfermeros, mecánicos, radioperadores, personal de tierra, y los encargados de llevar a cabo los trámites para que los aviones puedan salir. Todos trabajamos en conjunto y para que todos podamos cumplir correctamente nuestro rol, debemos hacerlo de una manera mancomunada”, concluyó

“La satisfacción que te da cuando una persona que trasladaste viene al aeropuerto de visita y te agradece por lo que hiciste, eso no tiene precio”, concluyó.