Ley de alquileres: hay desacuerdos en puntos clave de la nueva norma

Básicamente, son tres puntos sobre los que hay desacuerdos: la duración del contrato, la actualización del monto del alquiler y los topes en los precios.

Los más de 100 expositores que hubo hasta ahora en las reuniones informativas de la Cámara de Diputados no lograron achicar las diferencias que hay entre el oficialismo y Juntos por el Cambio en torno a la Ley de Alquileres. No sólo están lejos de llegar a consensuar un proyecto que aglutine los diversos reclamos, sino que tampoco terminan de zanjar las discusiones al interior de cada uno de los espacios. Básicamente, son tres puntos sobre los que hay desacuerdos: la duración del contrato, la actualización del monto del alquiler y los topes en los precios.

Para ganar un poco más de tiempo las dos principales coaliciones políticas resolvieron sumar una jornada más de oradores para este martes y recién luego pasar al debate entre los legisladores que integran la comisión de Legislación General, que preside Cecilia Moreau. Aunque tenían previsto dictaminar el miércoles, lo más probable es que eso quede para la semana siguiente. Más allá de los distintos puntos de vista que hay respecto a cómo regular los alquileres, desde ninguna de las fuerzas se atreven a arriesgar si habrá más de un proyecto.

En el Frente de Todos y Juntos por el Cambio sostienen que es «muy difícil» sintetizar las más de 20 iniciativas que se presentaron hasta el momento en la Cámara baja y directamente dan por descartado algunos puntos que figuran en el proyecto de José Luis Gioja, como gravar las viviendas ociosas; o la propuesta de Gisela Marziotta para crear una Cámara Nacional de Alquileres que fije los precios. Incluso, son muy pocos los que creen que será posible dejar conformes a inquilinos y propietarios al mismo tiempo.

La mayoría de los representantes de inquilinos que pasaron por las reuniones informativas defendieron la norma vigente y pidieron que se mantengan los contratos por tres años, así como también las actualizaciones anuales. Muchos de ellos señalaron que el problema no radica en el texto de la ley, sino en que desde que se sancionó en 2020 no se cumplió.

En cambio, los propietarios y los corredores inmobiliarios vienen reclamando que se achique a dos años la duración de los contratos, como era antes de la actual normativa, y que las actualizaciones pasen a ser semestrales, como mínimo. Según plantearon en la comisión de Legislación General, si se atienden esas dos cuestiones se mejoraría la oferta de viviendas para alquiler, algo con lo que no acuerdan los inquilinos.

El debate entre inquilinos y propietarios se trasladó al interior del oficialismo, donde algunos legisladores creen que es necesario dejar la ley tal cual está, mientras otros pujan por modificar algún que otro artículo. «Nos comprometimos a sacar una nueva Ley de Alquileres, al menos tenemos que cambiar algo, como la duración del contrato», señalaron desde el bloque del Frente de Todos.

En el actual panorama, la postura de quienes plantean mantener la ley 27.551 tiene bajas chances de imponerse dentro de la bancada oficialista. No sólo porque desde la oposición vienen presionando para elaborar un proyecto alternativo, sino porque el propio presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, dijo en público que la norma vigente fracasó.

En Juntos por el Cambio, el ala «más dura» insiste con que directamente hay que derogar la ley y que los contratos de alquiler se ciñan a lo dispuesto en el Código Civil y Comercial. Sin embargo, la mayoría de los integrantes de esa alianza plantean que hay que volver a los contratos de dos años y a las actualizaciones semestrales, como vienen pidiendo los propietarios y las cámaras inmobiliarias.

«Lamentablemente todavía no hay ningún borrador», dijo a este diario una diputada de la coalición opositora. Y agregó que «no hay ningún acuerdo con el Frente de Todos porque las asociaciones que expusieron que son afines al kirchnerismo vienen muy firmes en mantener la ley». «Es un planteo muy diferente al que venimos escuchando de inquilinos no tan organizados y a los propietarios, que buscan una flexibilidad en el marco de la ley que no sea tan intervencionista por parte del Estado», concluyó.

Lo que sí rechazan todos en Juntos por el Cambio es que se fijen topes a los precios iniciales de alquiler, como impulsa Gioja y cada vez más reclaman los inquilinos. Por ahora, en el oficialismo, esa discusión no está cerrada.