Un River demoledor goleo a Gimnasia y llega entonado al superclasico

Enzo Fernández, Julián Álvarez y Juanfer Quintero no fallaron desde los doce pasos. Sobre el final, Braian Romero puso el 4-0 de River sobre el Lobo.

River no falla. Tres conquistas desde los doce pasos fueron la fórmula que trasladó al marcador una clara superioridad del Millonario sobre un endeble Gimnasia de La Plata, que apenas hizo pie en el Monumental y se convirtió en el equipo con mayor cantidad de penales en contra al cabo de la sexta fecha de la Copa de la Liga Profesional.

En el elenco de Marcelo Gallardo brilló Esequiel Barco, figura del encuentro y creador de dos de las tres faltas que el local tuvo dentro del área (bien cobradas). El primero fue a los 28 minutos, cuando quiso tirar un sobrero dentro del área a Tomás Muro y la pelota dio en la mano del jugador del Lobo.

Enzo Fernández se hizo cargo de la ejecución, le pegó de derecha a media altura y decretó la ventaja parcial para La Banda, que desde allí se acomodó tras un prolijo arranque de Gimnasia y pudo volver a pegar con otro tiro castigo justo antes de irse al descanso.

Corrían 45 del partido cuando Rodrigo Rey le cometió falta a Barco después de algunos amagues del exIndependiente y Hernán Mastrángelo cobró el segundo penal. Esta vez el encargado de inflar las redes fue Julián Álvarez, quien la puso contra el palo derecho del guardameta visitante con un disparo rasante.

El complemento le perteneció completamente a River. El local manejó los tiempos, administró la posesión, y Barco causó estragos por todo el frente de ataque. Hasta que a los 71, Guillermo Enrique le agarró la pierna a Álvarez al querer despejar de volea y marchó el tercer penal. Entonces el ingresado Juanfer Quintero tomó el balón y no falló.

Ya con el triunfo servido y Gimnasia en la lona, lo liquidó Braian Romero con una definición por encima de Rey en el área chica. Así, River cerró una goleada -la segunda de la semana depués de Laferrere- y llega puntero y con el ánimo por las nubes de cara al Superclásico.